Carlos Serrano: “Actuar me hace feliz, pero la vida hay que vivirla”.

Carlos Serrano: “Actuar me hace feliz, pero la vida hay que vivirla”.

La primera vez que pisó una clase de interpretación fue a los quince años, cuando decidió acompañar a una chica. Aquel ambiente le gustó y, poco a poco, la vida le ha ido llevando hasta las tablas del Teatro Español, donde cada noche se mide con José Sacristán. Carlos Serrano es uno de los protagonistas de El loco de los balcones, pero no es su debut, ni mucho menos. Trabajos como El secreto de Puente Viejo o Toledo avalan ya su trayectoria, que parece imparable.

 

Ángel Caballero: ¿Cómo se cruza en tu vida El loco de los balcones?

Carlos Serrano: Es un proyecto que me llegó a través de mi representante. Me dijeron que iba a ser la función que abriría la temporada del Teatro Español, que era un texto de Vargas Llosa, que estaba José Sacristán en el montaje y que querían que hiciera una prueba. Así que, con todo esto, imagínate… estaba muy atacado y cuando llegué a hacer el casting no salió bien. En un momento, toda la ilusión que yo había puesto por estar en este montaje la perdí cuando salí por la puerta. Pero, para mi sorpresa, me llamaron para hacer una segunda prueba. Recuerdo que fue una sensación muy rara porque de desearlo mucho pasé a pensar que no iba a poder ser, y de ahí a retomar las ganas e intentar darlo todo en ese segundo casting. Y, bueno, al final salió…

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-03

 

 

A.C: Es curioso porque, justo antes, estabas haciendo La casa de huéspedes, una función en el circuito de teatro alternativo. ¿Cómo se siente uno pasando, en apenas unos meses, de hacer una obra con una producción mínima a otra en el Teatro Español?

C.S: Yo estaba en El secreto de Puente Viejo, y, en una serie diaria, al final acaba siendo, todos los días, sota, caballo y rey, por lo que tenía muchas ganas de hacer cosas distintas sin importarme que fuera más o menos remunerado. Y salió lo de La casa de huéspedes, a través de un amigo que trabaja también en El secreto. Hice un casting, me cogieron y funcionó de maravilla. Además, me apetecía mucho porque era comedia. Ya lo había probado en la escuela, pero no a nivel profesional. Me lo pasé muy bien, porque era algo muy alternativo, con cuatro espacios, dos historias en las que el público elegía la que quería ver y se dividía en dos recorridos, por lo que todos veían la primera escena y la última, pero todo lo que ocurría en medio no. Podían elegir a qué personaje seguir y acompañarlo por las habitaciones… Estaba muy bien. Y ahora, pues… acomodándonos al Español y a sus dimensiones, sobre todo por el tema de la voz, que es en lo que estoy un poco más verde, porque llevo tres años trabajando en televisión con un micrófono que lo recoge todo. Además, estoy muy bien arropado con todo el equipo.

A.C: Cecilia Freire me hablaba en su entrevista de lo fácil que era trabajar con Sacristán, que a él le gustaba que lo llamaran Pepe…

C.S: Es que es Pepe. Es un señor que el primer ensayo se acercó a mí, me dio una palmadita en la cara y me dijo: “Hola, chavalote. ¿Cómo estás?”. Quiero decir, es un hombre tan normal que ni siquiera te paras a pensar: “Mira, qué humilde es…”.

A.C: ¿Tampoco te has parado a pensar: “Tengo delante a Sacristán, uno de los grandes de la profesión”?

C.S: Actuando no, pero cuando él está trabajando en una escena en la que yo no tengo que estar ahí, sí que digo: “Es Sacristán y estamos aquí, en el Español y… no sé…”. Allí, en el teatro, hay muchos programas, y he descubierto que el Teatro Español es el más antiguo del mundo en activo con temporada. Es increíble estar ahí, porque han cambiado muchas cosas, pero las tablas no. La zona donde se hace la representación siempre ha sido la misma. Es inevitable pensar que ahí estrenó Lope De Vega, Calderón, TirsoLorca leyó allí el manifiesto a favor de la cultura… Y, de repente, te das cuenta de que estás en ese lugar donde estuvieron todos ellos. Impresiona.

A.C: Tú ya habías pisado otro escenario mítico, el de Mérida.

 

C.S: Sí, estuve hace dos veranos. El teatro de Mérida también es de un acojone tremendo. No sé si son tres mil y pico personas las que caben allí, en un teatro romano, con todo lo que ello implica. Es muy fuerte visualmente.

A.C: ¿Has tenido esas horribles pesadillas que tenemos muchos actores antes del estreno?

C.S: He soñado mucho con las escenas, pero, de momento, no se me olvidaban (Risas).

A.C: Como decías antes, estás muy bien arropado e imagino que si en algún momento se te va el texto no será muy difícil reencauzarlo, porque la verdad es que es un lujo de reparto.

C.S: Sí, además de Sacristán también están Fernando Soto, Candela Serrat, Javier Godino, Juan Antonio Lumbreras, Alberto Frías y Emilio Gavira, que es un señor que lo ha hecho todo. Ha estado en el Clásico, en el Centro Dramático Nacional… Está de vuelta y con mucha humildad. Hay que aprender de esa gente.

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-035

 

 

A.C: ¿Conocías anteriormente esta obra de Vargas Llosa?

C.S: La verdad es que no.

A.C: ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando la leíste?

C.S: Me descolocó un poco, porque es un mundo, el de Vargas Llosa, que yo no conocía. Pero gracias a este texto me he ido metiendo en ese universo que él tiene. La semana pasada acabé La ciudad y los perros, y no te miento si te digo que es de los mejores ratos que he pasado con una novela.

A.C: Me han soplado que sueles disfrutar mucho de la literatura y de la música.

C.S: De la literatura, de la música y del cine (Risas). Voy escuchando música a todas horas y, a lo mejor, no debería escuchar tanta, porque, a veces, el silencio también viene muy bien, pero para mí es inevitable. Además, escucho de todo… puedo ir desde los Rolling hasta Javier Krahe.

A.C: ¿En alguna ocasión te has servido de la ayuda de la música para crear algún personaje?

C.S: Para crear no, pero sí para ayudarme a llegar a un estado de ánimo. Por ejemplo, para Diego, el personaje que interpreto en El loco de los balcones, estoy escuchando un tipo de música muy optimista, muy de los años 50, de Benny Goodman… para entrar en ese rollo positivo y optimista que tiene el personaje.

A.C: ¿Te impone más un plató o un escenario?

C.S: Es diferente. En el plató estás rodeado por un equipo de gente (entre sonido, cámaras, técnicos…) y tu trabajo depende un poco más de que vaya bien todo. Sin embargo, en el teatro eres tú el que estás expuesto. Si la cagas, estás sólo tú. Es diferente.

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-044

 

 

A.C: ¿Sientes una mayor seguridad, en el primer caso?

C.S: Depende mucho del equipo, pero es verdad que, en ese sentido, yo he tenido mucha suerte. En las cuatro o cinco cosas que he hecho siempre me he sentido muy a gusto con la gente con la que me he tocado trabajar, tanto del equipo técnico como en el artístico.

A.C: Has tenido mucha presencia series como El secreto de Puente Viejo y Toledo, ambas de época. ¿Te gustaría tener la oportunidad de mostrar un registro distinto en audiovisual?

C.S: A mí me apetece hacer lo que me ofrezcan, porque aquí, al final, hacemos lo que nos dicen (Risas). Pero sí que me gustaría hacer algo contemporáneo. Y no sólo en audiovisual, porque esta función que estoy haciendo ahora transcurre en los años 50.

A.C: ¿Por qué crees que se te tiene tan presente en proyectos de época?

C.S: No sé… Tendré cara de antiguo (Risas). La verdad es que no tengo ni idea.

A.C: Por lo general, el ritmo de una serie de diaria suele ser bastante intenso. Imagino que en una serie de época, con ese lenguaje y palabras que puede que ni conozcas, será aún más complicado.

C.S: Bueno, al final, te acostumbras. Además, ese lenguaje también te obliga a no poder improvisar mucho. Es como el verso: o lo dices como está o estás perdido.

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-063

 

 

A.C: ¿Te has visto en alguna secuencia y has pensado eso de “qué falso estoy”?

C.S: Claro (Risas). Y más en una serie diaria en la que se pueden llegar a hacer doce secuencias al día. Es que es imposible estar a tope en las doce.

A.C: He leído que ibas a estudiar periodismo, pero lo dejaste todo para venirte a Madrid a estudiar Arte Dramático.

C.S: Me matriculé en periodismo en mi ciudad, Alicante, pero también hice las pruebas para la RESAD, porque quería probarme a mí mismo y porque llevaba tres años haciendo teatro amateur. Así que pensé: “Me presento a las pruebas y si quedo por debajo de los cincuenta primeros pues me olvido de esto”. La verdad es que lo del periodismo fue porque no tenía ninguna intención de venirme a Madrid. El primer día fui a la presentación de la carrera y por la tarde me llamaron de la RESAD para decirme que me habían cogido. De repente, todo dio una vuelta enorme que yo no esperaba. Ni yo, ni mi madre, a la que le tuve que decir que en una semana me iba de casa para vivir en Madrid. Ahora hace seis años de aquello y aquí sigo…

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-067

 

 

A.C: Y, una vez en Madrid, dos años después te presentas a “Caras nuevas”, el programa de Kuranda, la agencia de representación, para descubrir nuevos talentos.

C.S: Sí, cuando ya estaba en tercero. Me presenté, pasé dos pruebas y fui la cara nueva de Kuranda ese año.

A.C: A las escuelas no les suelen gustar que busques representante o que te presentes a pruebas antes de acabar con el proceso de formación. ¿Cómo se lo tomaron en la RESAD?

C.S: Es que se supone que tú te estás preparando para conseguir un trabajo. Si te lo dan antes… ¿Qué vas a hacer? Además, después tuve que compaginar el rodaje de Toledo y el de El secreto de Puente Viejo con la escuela.

 

 

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-070

A.C: Y aun así acabaste…

C.S: Sí, acabé. No pude hacer el proyecto de final de carrera con mis compañeros y tuve que hacer una especie de recuperación en la que tú tienes que hacer el proyecto, organizar ensayos… y fue casi peor, porque yo estaba rodando. Por suerte, mis compañeros me hicieron el enorme favor de volcarse y decirme: “Nosotros hacemos contigo lo que sea”. Funcionó y acabé la carrera en los cuatro años que son.

A.C: Qué detalle tan bonito por parte de ellos.

C.S: Y tanto. Porque ellos ya habían acabado y estaban cada uno con sus cosas o de vacaciones. Es que después de cuatro años, veinticuatro horas al día, compartiendo experiencias y clases… se acaba siendo una familia.

A.C: En Toledo tu padre era Fernando Cayo. Tener un padre como Cayo en tu primer trabajo tiene que ser toda una experiencia…

C.S: Yo a Fernando lo admiraba mucho cuando estaba en Alicante y no tendría ni quince años. Él vino con una obra de teatro que fui a ver y me quedé fascinado. Desde entonces, con los años fui siguiendo su trayectoria, y un día me dicen que va a hacer de mi padre. ¡Fue una pasada! Además, es tan buena persona y tan profesional que recuerdo que viéndolo en Toledo pensaba: “Yo quiero ser como él. Con esa constancia, esa concentración que pone en lo que está haciendo…”. Es un ejemplo para cualquier actor.

A.C: Mientras hacíamos este reportaje de fotos, jugábamos al futbolín y hablábamos de cine, has comentado que una de tus películas favoritas es Un tranvía llamado deseo…

C.S: ¡Claro! ¿¡Cómo no!? (Risas). El tranvía es una obra maestra. Y, además, está Brando, que se sale.

A.C: Fernando Andina comentaba que era uno de sus actores favoritos cuando él empezaba. ¿También es tu caso?

C.S: También. Es que estamos hablando de gente atemporal. Marlon Brando tiene trabajos que va a dar igual el tiempo que pase por ellos. Es lo mismo que puede ocurrir en el mundo de la pintura con una obra de Goya, por ejemplo. Los años van pasando y sigue estando ahí. La gente que entiende de pintura piensa que es una obra maestra inamovible… Pues a los que nos dedicamos a esto nos ocurre igual. Vemos en El tranvía, Viva Zapata o La ley del silencio, que es otra de mis favoritas, unas obras maestras muy bestias.

 

 

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-080

A.C: ¿Qué tipo de personajes te gustaría interpretar en un futuro?

C.S: Espero que muchos y muy diferentes. Yo admiro bastante a los actores que componen personajes totalmente distintos entre sí, como Daniel Day-Lewis, Bardem o Sean Penn.

A.C: Mucha gente no sabe que doblaste a Rubén Cortada en El tiempo entre costuras.

C.S: Sí, el personaje que interpretaba Rubén tenía que ser español, pero él, al ser cubano, probablemente, en aquel momento tenía un poco de acento. La productora, que era la misma que la de Toledo, estaba buscando a alguien que doblara sus escenas, pero que no fuera doblador, porque el doblaje tiene un código muy de doblaje. Así que querían a un actor que pudiera doblarlo para que siguiera sonando a algo cotidiano y no chirriara con los otros personajes. Me propusieron y lo hice en dos días.

A.C: ¿Habías doblado antes? ¿Cómo fue la experiencia?

C.S: No, nunca lo había hecho y me lo pasé muy bien.

A.C: ¿Has tenido ocasión de hablar con Rubén para saber si se quedó contento con el resultado?

C.S: La verdad es que no.

A.C: ¿Fue raro ver a otro actor en pantalla con tu voz?

C.S: Bueno, amigos míos que vieron la serie ni se enteraron de que era yo. A mí se me hizo rarísimo y me parecía un poco desconcertante, pero bueno, parece que coló bien, lo cual habla muy bien del equipo de sonido y doblaje.

A.C: Mucha gente tiene tendencia a confundir al actor con el personaje que interpreta. No sé si sabes que a la protagonista de Juego de tronos, Lena Headey, que al igual que tú hacías en Puente Viejo interpreta a una “mala malísima”, la gente ha llegado a insultarla por la calle y en redes sociales. ¿Qué es lo más raro que te ha ocurrido a ti en este sentido?

C.S: Por suerte, yo nunca me he cruzado con ningún loco. Aunque una vez iba caminando por la Gran Vía y de una acera a otra empezaron a gritarme: “¡El violador, el violador… Es el violador!”. Y claro, la gente me miraba raro y yo pensaba: “Todos estos se deben estar pensando que soy un violador de verdad” (Risas). Pero, por lo general, la gente que se acerca lo hace con mucho cariño. Y las señoras, que son muy vehementes ellas, me dicen: “Que eres muy malo, que te portas muy mal” (Risas).

2014 carlos serrano, algo pasa com, a¦üngel caballero, moifoto.net, moises fernandez acosta-084

 

 

A.C: ¿Cómo viviste esa fama, de la noche a la mañana, que te da una serie con tantos seguidores como Puente Viejo?

C.S: Lo entiendo como una parte del trabajo. Es la repercusión mediática que tiene el oficio al que nos dedicamos y es sólo eso.

A.C: ¿Te sientes feliz viviendo de esta profesión?

C.S: Ahora mismo, sí. Actuar me encanta y me hace feliz, pero también me gusta porque me deja tiempo para hacer otras cosas con las disfruto. A mí siempre me ha resultado chocante la gente que habla de esto como si fuera toda su vida. Yo creo que la vida hay que vivirla, y si te la puedes ganar haciendo algo que te gusta, pues mejor que mejor.

A.C: Para acabar, y con tu permiso, me gustaría hacer algo que nunca he hecho: dedicar esta entrevista a dos personas que son muy fans tuyos, mis abuelos.

C.S: No sé yo si, después de verme en Puente Viejo, me querrán mucho (Risas). Pero, en cualquier caso, me sumo a esa dedicatoria y dales un beso de mi parte.

A.C: Así lo haré. Gracias, Carlos, por tus palabras y por esta divertida noche de juegos y cena en La Musa.

 

TEXTO: ÁNGEL CABALLERO

FOTOGRAFÍA: MOISÉS FERNÁNDEZ ACOSTA

AGRADECIMIENTOS: LA MUSA (LA LATINA) , JAIME PALACIOS

 

¡NO TE PIERDAS, el próximo jueves 9 de OCTUBRE, AlgoPasaCom… ANA RUJAS!

 

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>